Piensa en una tableta. ¿Ya? No me lo digas, es un iPad. No, no soy adivino, es que la propuesta de Apple se ha convertido en sinónimo del término y suele ser la primera que se pasa por la cabeza al hablar sobre estos dispositivos. Y es culpa de la compañía —en el buen sentido— por proporcionar un dispositivo con un catálogo de aplicaciones adaptadas a pantallas grandes que quita el aliento.

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